Es lógico que después de cierto tiempo y con el transcurso de los años, la cocina pida a gritos un cambio, una renovación, un ambiente nuevo. Pero si está como el primer día -o no tanto- porque todos sus componentes son de buena calidad y le damos el trato y mantenimiento adecuados, es posible que no sea el mejor momento para cambiarla por una nueva.
Sin embargo, para darle un nuevo aire a la cocina fácilmente y sin gastar mucho dinero, hay opciones sencillas y asequibles. Fotomurales para cocina, pósteres, cuadros o vinilos, son una forma inmejorable de plasmar nuestra creatividad y expresar quiénes somos e inspirar a los demás al mismo tiempo.
Unas paredes blancas o una atmósfera anodina, puede transformarse en un universo de sensaciones que influyen positivamente en nuestro estado de ánimo y que ayudan a sentir un bienestar que podemos disfrutar en todo momento. Solo hace falta atreverse.
Como vemos a continuación, podemos decorar las paredes de la estancia o solo el frontal (splashback), renovar todas o algunas de las puertas y frentes de los armarios, adornarla con un bonito cuadro o póster de buen tamaño, o revestir el frigorífico de una manera graciosa e imaginativa.
1. Decorando las paredes
Dependiendo del tamaño y el estilo de la cocina, se puede optar por fotomurales en una o varias paredes, en el frontal -preferiblemente escoger el lavable- e incluso combinarlos para que hagan juego con los laterales de la isla.
Además se puede hacer visualmente más amplio el espacio, poniendo un mural adecuado, en la pared conveniente.
2. Rejuveneciendo las puertas y frentes de los muebles
Hay estupendos vinilos para recubrir puertas y frentes de armarios, que pueden ser una solución efectiva para proporcionarle un aspecto más alegre a la actual, aunque esté en buen estado, para remozar la antigua o cubrir algunas imperfecciones.
Se puede aplicar a todo el conjunto o solo en algunas puertas y combinarlas con fotomurales en una o más paredes. Estos nuevos materiales vienen en infinidad de diseños y son además, una buena manera de proteger las puertas de rasguños o rozaduras.
3. Adornándola con cuadros y pósteres
Si no queremos ser tan atrevidos, un cuadro o póster puede ser el toque elegante o divertido que le falta a la cocina. Si es un cuadro en lienzo o enmarcado, uno de buen tamaño le dará personalidad y carácter.
4. Con un toque simpático en la nevera
Tanto si el frigorífico es nuevo como si no, hay vinilos adhesivos muy fáciles de colocar, duraderos y resistentes a las manchas y a la humedad, que lo convierten en un elemento decorativo atractivo y original.
Para instalarlo, solo hay quitar el papel del reverso de arriba a abajo gradualmente e ir presionando el material para eliminar las bolsas de aire, preferiblemente con una espátula. Y además, se pueden cambiar y reutilizar cuando quieras.
Y… a disfrutar de un ambiente renovado en nuestra cocina, sin gastar demasiado dinero.
Imágenes: Pixers
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Caro Soto
Creo que los estampados en las cocinas son horribles
Cce
Tienes razón, Caro, pero ya sabes; entre gustos y colores…
Saludos